lunes, 18 de abril de 2016



PEDAGOGOS Y ALTERNATIVAS PEDAGÓGICAS EN AMÉRICA LATINA
VIII Encuentro de Cátedras de Pedagogía de Universidades Nacionales Argentinas
8, 9 y 10 de agosto de 2011.
 Tomado de:

Guelman, Anahí; Juarros, Fernanda; Tarrio, Laura; Cappellacci, Inés


La intención de desarrollar una propuesta pedagógica curricular que tome como eje a las teorías pedagógicas latinoamericanas se vincula al interés de desempolvarlas, de encararlas y, aunque parezca paradójico, de conocerlas, y volver a ponerlas  en discusión. Como docentes de una cátedra de pedagogía empezamos a preocuparnos por este desconocimiento y por el desigual sopesamiento que en nuestras materias tienen los autores europeos que vamos considerando. Si bien tomamos a muchos autores argentinos y latinoamericanos, las principales referencias a nuestros desarrollos pedagógicos, quedan ausentes de nuestros currículos y planes de estudio1. Por otra parte, nuestros derroteros académicos comenzaron a mostrarnos una suerte de sinergias que nos hacían confluir en la necesidad de rescatar a los pedagogos latinoamericanos en el olvido.

Desde las miradas que hacíamos acerca de los fenómenos educativos en los movimientos sociales y de los movimientos latinoamericanos, comenzaron a aparecer pedagogos y teóricos que fundamentaban posicionamientos y propuestas de educativas  y hasta metodológicas: Así aparecieron en escena no sólo Freire, sino además Simón Rodríguez, Juan Carlos Mariátegui, Iván Illich, José Luis Rebellatto, etc., y los aportes de los propios movimientos. Desde el estudio de los que fue el fenómeno de “lo alternativo” en nuestros países, aparecieron con fuerza el fenómeno escolanovista y los maestros que desarrollaron praxis de nuevo tipo en el cono sur, como Luis Iglesias y Jesualdo Sosa.

Finalmente nos fuimos topando con algunas corrientes que nos ayudaban a comprender tanto desconocimiento de lo propio y tanta asunción como propio de lo ajeno: Desde las miradas que hacíamos sobre la universidad: Boaventura de Souza Santos con su Sociología de las ausencias y conocimientos y teorías legitimadas en la universidad. Fuimos encontrando por otras vías las perspectivas decoloniales y también las que nos planteaban la necesidad de revisar el papel de las Ciencias Sociales. Y pudimos ir articulando alguna comprensión de este ocultamiento (ya no desconocimiento) de nuestra relegada herencia e historia pedagógica.

El seminario que ideamos se propuso entonces aportar a una perspectiva que retomase nuestra procedencia, nuestras marcas negadas. Así, recuperamos de Alcira Argumeno (1996) la preocupación de revisar nuestras matrices de pensamiento, recuperando la idea de pensar desde América Latina nuestros procesos históricos en contraposición a la mirada resultante de las matrices eurocéntricas. Esto significa concebir la historia y el futuro desde un sujeto colectivo –heterogéneo­, compuesto por múltiples fragmentos sociales, rico en expresiones particulares y en yuxtaposiciones .

Vimos también, entre otros pensadores decoloniales, con Anibal Quijano, que la actual globalización representa “la culminación de un proceso que comenzó con  la constitución de América y la del capitalismo colonial/moderno y eurocentrado como un nuevo patrón de poder mundial“ (Quijano, 2000) centrado en la idea­concepto de raza y que es necesario deconstruir, desándandolo y comprendiéndolo en términos teóricos, pero también desde el papel prioritario que les cabe en esta batalla a los movimientos indígenas.

Además, Boaventura (2006) plantea que el papel que la universidad latinoamericana debe asumir en la radicalización de las democracias es la radicalización de la democratización del saber. Para ello es preciso democratizar el proceso de producción de conocimiento generando condiciones más participativas dentro de la sociedad; y es preciso a su vez que la universidad se conecte con otros saberes distintos al saber universitario, realizando lo que denomina “una extensión al revés”: atrayendo al interior de la universidad los saberes populares. Los movimientos sociales, los pueblos originarios, las organizaciones de mujeres campesinas, etc. poseen saberes que es preciso que la universidad pueda articular y sintetizar.

Desde este encuadre y estas intenciones hicimos un recorte arbitrario para formular nuestro programa y seleccionamos pedagogos y movimientos que en diversos  momentos históricos trabajaron y representaron estas dos condiciones. Retomamos entonces a Simón Rodríguez, Jesualdo Sosa, Luis Iglesias y Paulo Freire cuyos aportes en la actualidad siguen demostrando su vigencia. Incluimos también las propuestas pedagógicas de algunos de los movimientos sociales más importantes en la actualidad en América Latina. En este caso tomamos al Zapatismo en México por su  particularidad. Algunas claves que fuimos usando para revisar estos pedagogos y movimientos pedagógicos, sin ánimo comparativo, sino más bien a modo de categorías de análisis, fueron la presencia del componente utópico en su propuesta, la relación que plantean entre teoría y práctica, su fuerte vinculación con la política y el papel que debe jugar junto con ella.
Consideraciones finales
Estos grandes maestros han pensado una pedagogía cuyos enfoques y abordajes han servido para la producción de alternativas a los marcos educativos hegemónicos del siglo XX. Los movimientos sociales que se presentan expresan también construcciones alternativas de propuestas educativas, vinculadas en ocasiones a algunos de estos pedagogos. La lectura de las propuestas nos permiten apreciar la actualidad de las mismas y nos lleva a reconsiderar acerca de conceptos de “antiguo” y “nuevo” en pedagogía.
Creemos que es importante que los alumnos de Ciencias de la Educación conozcan las propuestas y las acciones pedagógicas latinoamericanas que han sido llevadas a cabo para poder continuar indagando y reflexionando sobre la pedagogía crítica latinoamericana.
Para cerrar, Adriana Puiggrós (2005) nos plantea la necesidad de recuperar a estos pedagogos en el punto de encuentro, de cruce, entre la sincronía y la diacronía. En la conformación (aun posible) de Latinoamérica como sujeto pedagógico, la experiencia será tal cuando se pueda enunciar, porque se puede inscribir en un discurso. Para promover nuevos sujetos en la arrasada tierra de la educación latinoamericana, no es suficiente convocar a nuevas generaciones. Es necesario nombrar las del pasado, reubicarlas y reubicarnos frente a ellas o con ellas. Sólo así lograremos que un espectro de un pasado irresuelto se torne sedimento productivo para la continuidad de nuestra historia.

5 comentarios:

  1. PEDAGOGOS Y ALTERNATIVAS PEDAGÓGICAS EN AMÉRICA LATINA

    El simple hecho del hombre de buscar mejoras de su forma de vida lo llevan a estudiar propuestas pedagógicas de nuestra zona latina americana. Que promuevan el desarraigo de teorías colonizadoras y dominadoras, además de acabar con el desconocimiento y la desigualdad de pensamientos de nuestros pueblos y suprimir en forma definitiva el cáncer de las pugnas sociales en los pueblos de américa latina.
    De allí es que parte la necesidad del estudio de antiguos pensamientos y propuestas que nos conlleven a desarrollar movimientos sociales, con los cuales se promueva la liberación de los pueblos y retomar la dignidad de los mismos. Porque se ha demostrado que la necesidad es la madre de la ciencia y la ciencia genera cambios en los pueblos, por lo tanto es difícil concebir cualquier tipo de cambio social donde no intervenga la ciencia en forma de pedagogía critica que genere un cambio efectivo.
    Desde estas intenciones se seleccionó pedagogos y movimientos que en diversos momentos históricos trabajaron y representaron estas condiciones. Retomando entonces a Simón Rodríguez, Jesualdo Sosa, Luis Iglesias, Paulo Freire, Juan Carlos Mariátegui, Iván Illich, José Luis Rebellatto, Antonio Gramsci, entre otros. Los cuales son necesarios para la conformación del nuevo sujeto latino americano, que sea capaz de tomar el legado de estos pedagogos y poetas, tomando sus teorías para usarlas como bases para la conformación del nuevo orden de ideas, ente la nueva sociedad.
    Integrantes: José Ángel Acevedo y Adriana Sarmiento

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  2. UNIVERSIDAD BOLIVARIANA DE VENEZUELA
    DOCENCIA UNIVERSITARIA
    ENSAYO
    ROMULO CARACAS. CEDULA DE IDENTIDAD Nº 7.557.282
    ANALISIS CRÍTICO A LAS IDEAS PEDAGOGICAS DE ANTONIO GRAMSCI
    Parte I
    LAS IDEAS PEDAGÓGICAS DE ANTONIO GRAMSCI
    Visto y analizadas las lecturas insertas en el presente blog; correspondiente a la Unidad Curricular Pensamiento Pedagógico Emancipador de la Especialización en Docencia Universitaria de la Universidad Bolivariana de Venezuela referidas al desentrañamiento de las relaciones de poder y del pensamiento Marxista y Gramsciano;
    Según el autor José María Laso Prieto, quien fue filósofo y militante comunista español que formó parte del Partido Comunista de España su aportación a la difusión y defensa en España de la obra del filósofo marxista italiano Antonio Gramsci. Laso Prieto, en su obra El materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Croce; plantea el problema moderno de la doctrina y de la practica pedagógica, las relaciones entre los educando y los educadores debe ser reciproca en cuanto al aprendizaje, en esta relación maestro y alumno tiene que ser humanista, no como ocurre en la práctica diaria en las escuelas y universidades que los pedagogos maltratan cognoscitivamente a los participantes por cuestión superfluas y querer imponer la educación bancaria dominante como hegemonía de poder en las aulas de clase o ambientes de aprendizaje, esto se ve a diario sobre todo en los ambiente de educación media y diversificada. En el caso venezolano, no podemos permitir lo antes narrado, porque no es característica fundamental de la nueva sociedad que queremos construir para nuestros hijos e hijas. José María Laso Prieto, nos hace referencia en esta obra la cual se analiza en estas pequeñas líneas a la relación de hegemonía como necesaria en toda la relación pedagógica. Pienso que se debe definir el concepto de hegemonía, que a veces confundimos con dominación. La palabra hegemonía suele ser usada como sinónimo de dominación. Entiendo que una clase llega a ser hegemónica cuando logra que sus valores, que sus propuestas, que su proyecto de sociedad sean aceptados, mirados con simpatía y asumidos como propios por amplios sectores sociales. Hay dominación de una clase cuando los interés de los imperios se imponen a la sociedad por la fuerza y puede haber dominación si estos intereses son asumidos por la gente como propios. Entonces, si estamos en la construcción del socialismo del siglo XXI, no es posible dominación alguna en nuestras universidades, ya que tenemos más claridad hoy que ayer en la República Bolivariana de Venezuela de la futura sociedad que queremos construir.

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  5. En necesario entender que el desentrañamiento del poder no es más que conocer que el poder popular, se encuentra en todos los individuos solo debemos lograr que la mayoría de la gente entienda que tiene el poder, que el poder popular es el principal poder. Y que nuestro principal desafío de todo proceso revolucionario. En consecuencia, cuando la gente termine de entender que en sus manos está la decisión de la mayoría de las cosas, entre ellas el asunto económico y el asunto político, entonces en ese momento podemos empezar a decir que el proceso revolucionario ha funcionado, es decir, los ciudadanos tienen que cada día adquirir mayor noción del poder que tiene cada uno y juntos ejercerlo.” Para poder lograr nuestra victoria.

    En cuanto al pensamiento Gramsci podemos decir que nace a través de la "filosofía de la praxis", en cual se aspira formar al nuevo individuo bajo la práctica de formar o elevar la conciencia crítica de los ciudadanos y ciudadanas pertenecientes a las clases populares para que entiendan cual es el objetivo que se debe cumplir en toda sociedad bajo la concepción de la vida donde se ponen en práctica los valores ético - morales. Y que se manifiesta bajo la praxis educativa en cuanto a la formación de la personalidad de los individuos.

    Es por ello que la educación emancipadora y liberadora busca formar ciudadanos y ciudadanas con valores y principios humanistas y socialistas, trata de lograr la transformación del hombre para convertirlo en un hombre nuevo, un hombre con valores de cooperación, solidaridad y respeto desde sus cimientos.
    Debemos dejar atrás el modelo neoliberal de la educación y promover el modelo de educación emancipadora, un modelo que promueve la formación crítica y reflexiva de nuestros estudiantes, bajo un modelo que forma para la liberación no para la dominación. Para ello se debe formar desde temprana edad y así lograremos tener un hombre nuevo.

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